Otro mes fuera del blog y dentro de la vida.

De nuevo me retire, aleje o desconecte de mi blog por un mes. Eso es feo, porque uno pensaría, pues para qué quieres un blog si no lo escribes. Las respuestas son múltiples. Creo que van muy relacionadas a: 1) no tener que escribir (no es mi caso), 2) no tener tiempo para escribir (ese podría ser una buena pretexto, además te hace sentir importante y celebre), 3) nadie me lee y por eso no escribo (y bueno, esto podría ser contundente y deprimente, pero, como dice el buen y recién muerto  Alejandro Aura sobre su blog“estamos a punto de contar cien mil entradas, y eso es un montón. Nunca me imaginé cuando comenzamos a hacerlo que conseguiríamos semejante atención. ¡Cien mil veces unos ojos lectores se han detenido en lo que voy escribiendo! Sorprendido y agradecido. Y mucho, porque aunque es cierto que lo hemos currado (taloneado, sería lo más cercano) sin un conjunto de factores de afecto, antes que nada, y de interés en lo que escribo, no se podría imaginar la constancia de los lectores”). En fin cualquiera sea la razón por la que espaciemos los encuentros epistolares,  continuamos alimentando estos rincones de nuestras historias y anecdotarios electrónicos, por supuesto, globalmente distribuidos.

Bueno regresando al tema de la historia ciberespacial, les comento que seguramente esta semana defenderé mi tesina, la cual es o será el proyecto doctoral al cual dedicaré un pellizco de mi tiempo en los próximos 3 años. Me gusta el proyecto, aunque sigue siendo en algunos puntos confusos y en otros ingenuos. Pero bueno, encontrará su madurez junto conmigo en los próximos años, en las próximas lecturas, en las próximas charlas y en las próximas experiencias ciberespaciales.  

Otra cosa padrísima que nos sucedió a esta familita es el cumpleaños número uno de Santiago. No saben lo chido es celebrar junto con un humano su primer aniversario. Alrededor de tanto cariño, tanto afecto, tanta sorpresa. En este mes que paso le dimos el adiós al bebe Santiago y le dimos la bienvenida a un poderoso niño que quiere caminar, hablar más, pedir cosas y que lo entendamos, comer cosas que sus papas comen, jugar y correr junto con sus amigos caninos y participar más en la vida.

En fin cosas chidas siguen pasando en la vida. Y el Blog es el electrónico es testigo de esto que pasa.

Abraham

Xbal.03.08.08.

 

el año de Santiago

el año de Santiago


    • Francisco J. Hernández Maldonado
    • 10/09/08

    Hola Abraham:

    ¿cómo te va?

    Te he tratado de localizar, tan sólo para comentarte que me parece improtante que sepas, que con todo esto que haces con la ciber-cultura, estas generando un espacio dentro de la red para mucha gente que sabe lo que es “ciber-cultura”.

    Va de nuva cuenta mi petición: Me gustaría permitieras al Centro Cultural del México Contemporáneo nos regalarás un extracto de tu tesis sobre el tema, ojala y puedas contactarme, te comento que estoy trabajando en el CCMC y la verdad por eso es que me atrevo a proponer parte de tu trabajo para acrecentar el acervo cultural del mismo.

    Va un abrazo y esperando me des una respuesta.

    Francisco

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