Santiago cumplio 2 años, este Agosto. Y sigue creciendo y cambiando. Hace un año en un post de la temporada 2, platique lo que en aquel momento experimente en y con él. Hace un año Santiago era un hermoso tamalito, que apenas hablaba y no caminaba. Es más luchaba con su cuerpo para que lo obedeciera a gatear. Hoy es un torbellino que sube y baja escaleras y que habla más que yo.

SANTIAGO EN RETROVISOR
Sin duda, a alguno de nosotros nos da la vuelta crecer. Crecer en actitudes, en conocimientos, en respozabilidades, en amor, en lo que sea. Simplemente el cambio de algo nos hace que no durmamos, que nos rechine la tripa o simple mente nos cambie el carácter, el ánimo y las ganas.
Pues nuestro querido Santiago le llego su momento de crecer (nuevamente). De dejar el pañal y de controlar otra parte de su organismo vivo, parte de su voluntad y aventurarse en el mundo obedeciendo a su deseo y necesidad de expulsar algo de él, en el lugar en donde toda su grupo cultural y social ha expulsado históricamente sus cacas y miedos, el retrete.
Pues yo, Abraham, en uso de mis facultades mentales (ja, ja) he sido testigo de su crecimiento, lo he visto crecer casi todos los días desde el retrovisor de nuestro auto, cuando por las mañanas lo llevo a su escuela. Tengo mucha fortuna de acompañarlo, y él a mí, en mis propios y particulares cambios.
Hoy me gusto su expresión y le tome una foto que trata de capturar para la memoria digital un pedazo de mi memoria humana. Quizá no sea lo mismo, pero sin duda me ayudará en un futuro a no olvidar mi cambio y el suyo.
Saludos.
Abraham
Xtoabal.27.08.09
