¿Le tienes miedo a algo?, quizá a morir en un choque de trenes suburbanos entre la Ciudad de México y el Estado de México, a que un narco o un policía te confundan y te tiroteen o decapiten, a que te asalten la cartera en el metro con tu quincena, a que choques con algún estúpido en la carretera entre Tuxtla y San Cristóbal, a pises una cascara de plátano y te resbales, a que tiemble y se caiga tu casita sobre tu cabecita, a que te comas unos tacos y de te tifoidea, a que un día salgas de tu casa y no regreses, a que la crisis económica global te deje sin empleo, a que un día tus hijos o tu esposo o esposa ya no te quieran, a que en la cámara de diputados aprueben una nueva reforma millonaria que nos deje en la pobreza eterna, a que la Selección Mexicana de Futbol no clasifique al mundial, a que exista otro fraude electoral y México quede partido en pedacitos, que tu enlace de internet un día se caiga y nunca más se levante, o quizá temes al más reciente, feo, malo, aterrador virus, el famoso ya virus de la gripe marrana (o sea para los entendidos la terrible influenza porcina).
Bueno yo no lo sé, solo liste una lista de cosas que a vuelo de pájaro me dan cosa, pero que no me quitan el sueño. Ante tanta calamidad, prefiero ver a Santiago sin miedos. Sin miedo a subir y bajar tres escalones, a brincar, a carcajearse, a comer, a gritar y a morder y besar. El Santiago cumple a la perfección una recomendación que algún día el profeta-Dios-hombre-maestro-fundador de la iglesia católica decía a sus discípulos “No tengan miedo”. Por supuesto seguro que era otro mundo cuando les aconsejo el no tener miedo, sin embargo, vale la recomendación para estos tiempos. Veamos al mundo con sus problemas, pero no le demos la vuelta. No nos apaniquemos, ni nos congelemos. Al menos ese pensamiento recorre mi interior desde el primer día en que escuche esa frase. Fue la misma que pensé y repensé cuando deje mi casa y viaje a Chiapas, y otras tantas y tantas cosas más.
Por lo pronto les dejo esta foto de Santiago, portando su camisa super archirecontra chida de las Chivas, que le trajo Poncho Jonimo del meritito Jalisco, de allá en donde la vida, no vale nada. (Por lo pronto al Santigon no le dio miedo ponérsela)

Santiago Chiva
Saludos y que pase la gripe marrana pase de largo, no dejando bajas en sus amigos, adversarios, familia y demás hombres y mujeres que estimen.
Abraham
Sn. Xtobal.27.04.09
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