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La bloguerdisidencia, Web 2.0 vs. Control 2.0

Angélica me pasó la nota, la cual es un trabajo de investigación de Reporteros sin frontera, la cual escribe Lucie Morillon. Ustedes pueden ir a la nota completa en la liga http://www.rsf.org/Web-2-0-versus-Control-2-0.html
Para todos los que alimentamos un blog, es una nota altamente significativa, en la cual podemos, almenos imaginar, a otros y otras que hacen de estos paisajes virtuales una trinchera de lucha, una forntera mediatica, una razón para no enloquecer.

DESDE MI BLOG

Para no perderla, les copio y pego la nota en este blog.
saludos.

Abraham.

SnXtobal.11.03.2010.
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Web 2.0 versus Control 2.0
Publicado el 12 de marzo de 2010

Sobre el mismo tema
1ro de febrero de 2010 – Un periodista disidente arrestado en Holguín, ninguna evolución favorable a la libertad de informar

26 de enero de 2010 – Peligro internacional para la libertad de expresión en Internet

29 de diciembre de 2009 – Invitación a los bloggers para concursar por el premio especial “Libertad de expresión” de la DEUTSCHE WELLE, apadrinado por la organización
La lucha por la libertad de información es cada vez más frecuente en la Internet. La tendencia general es que un número cada vez mayor de países refuerce el control, frente a un crecimiento de la capacidad de movilización de los netciudadanos, siempre más creativos y solidarios.

Internet, espacio de intercambios y movilización

En los países autoritarios, donde los medios de comunicación tradicionales son controlados por el régimen, la Internet ofrece un espacio único de discusión y de intercambio de información, también funciona como motor de la contestación y la movilización. La Internet es una especie de crisol en el que sociedades civiles asfixiadas renacen y se desarrollan.

Los nuevos medios de comunicación y sobre todo las redes sociales, han puesto a disposición de la población herramientas de colaboración que permiten cuestionar el orden social. La juventud se los ha apropiado. Facebook se ha convertido en el lugar de rencuentro de los militantes que no pueden salir a la calle. Un simple vídeo en YouTube –de Neda en Irán o de la marcha de color azafrán de los monjes birmanos– puede bastar para mostrar al mundo entero los abusos de los gobiernos. Una simple llave USB puede permitir la difusión de información prohibida, como sucede en Cuba, donde éstas se han convertido en las samidzats locales.

Los intereses económicos y la defensa de la libertad de circulación de la información a veces van acompañados. En algunos países son las empresas quienes han tenido un mejor acceso a la Internet y a los nuevos medios de comunicación, en ocasiones con repercusiones positivas para el resto de la población. Siendo un obstáculo para los intercambios económicos, la censura de la Web debería figurar en la agenda de la Organización Mundial del Comercio. A varios miembros de ésta, incluidos China y Vietnam, se les debería obligar a abrir sus redes de Internet antes de unirse a la aldea global del comercio mundial.

Retomar el control

La época en la que la Internet y los nuevos medios de comunicación constituían un campo reservado a los disidentes y opositores ha terminado. La emergencia de las nuevas tecnologías y la aparición de un nuevo escenario de debate público tomaron desprevenidos a los dirigentes de algunos países. La toma de consciencia fue brutal cuando las “Revoluciones de colores” se convirtieron en “Revoluciones Twitter”. Ya no es cuestión de ceder el control del ciberespacio a las voces discordantes. Censura de contenidos políticos o sociales gracias a las últimas herramientas tecnológicas, arrestos e intimidaciones de netciudadanos, vigilancia omnipresente y fichaje destinados a poner en peligro el anonimato de los internautas: los gobiernos represivos han pasado a los hechos. En 2009 unos sesenta países ejercieron algún tipo de censura de la Web, el doble que el año anterior. La World Wide Web se está quedando cada vez más pequeña frente a la creación de intranets nacionales, con un contenido “validado” por las autoridades: UzNet, Chinternet, TurkmenNet, etc. Poco les importa a los dirigentes si cada vez más disidentes son víctimas de una segregación numérica. La Web 2.0 se enfrenta al Control 2.0.

Unos cuantos países, como Corea del Norte, Birmania o Turkmenistán, pueden permitirse un aislamiento total de la World Wide Web. La falta de desarrollo de la infraestructura les sirve de pretexto. Sin embargo, el mercado negro de las telecomunicaciones prospera, por ejemplo en Cuba o en la frontera entre China y Corea del Norte.

Los netciudadanos pagan las consecuencias de esta creciente represión. Por primera vez desde la creación de la Internet, cerca de 120 blogueros, internautas y ciberdisidentes se encuentran detrás de las rejas por expresarse libremente en línea. Las mayores cárceles del mundo para los netciudadanos son China, que encabeza la lista con 72 detenidos, seguida de Vietnam e Irán, que en los últimos meses emprendieron brutales oleadas de arrestos.

Otras naciones que no tienen estrategias de control o represión del Net han detenido a netciudadanos durante los últimos meses. En Marruecos, un bloguero y un dueño de cibercafés fueron encarcelados por autoridades locales. Habrían evocado la represión de una manifestación que terminó mal. En Azerbaiyán, el gobierno tiene en la mira a Adnan Hadjizade y a Emin Milli, dos blogueros que denunciaron la corrupción de las autoridades y se burlaron de ellas en un vídeo emitido en YouTube. Cuatro periodistas en línea también están detrás de las rejas en Yémen. Aún es demasiado pronto para saber si esos arrestos son casos aislados o si se trata de una toma de control de los nuevos medios de comunicación.

Cada vez más Estados crean legislaciones represivas y empiezan a aplicarlas. Es el caso de Jordania, Kazajstán, Afganistán e Iraq. Las democracias occidentales no escapan de esta lógica de regulación del Net. En nombre de la lucha contra la pornografía infantil o por el respeto del derecho de la propiedad intelectual, leyes y decretos fueron adoptados o están revisándose en Australia, Francia, Italia y Gran Bretaña. A nivel internacional, el acuerdo ACTA, destinado a luchar contra la falsificación, se negocia de manera confidencial, sin consultar a las ONG ni a la sociedad civil. Podría instaurarse medidas que potencialmente atentan contra la libertad, como la instauración de un sistema de filtrado no sometido a una decisión de justicia.

Los países escandinavos toman un camino distinto. En Finlandia, el decreto nº732/2009, que entrará en vigor el 1 de julio de 2010, convierte el acceso a Internet en un derecho fundamental de todos los ciudadanos. Conforme a dicho texto, cada ciudadano deberá beneficiarse de una conexión de por lo menos 1 megabit. En 2010, deberá ser como mínimo de 100 megabits. Por su parte, el Parlamento islandés examina actualmente una propuesta de ley ambiciosa, “Icelandic Modern Media Initiative” (IMMI), destinada a proteger las libertades en la Internet, garantizando así la transparencia y la independencia de la información. En caso de adoptarla, Islandia se convertiría en un paraíso cibernético para blogueros y los periodistas que trabajan en la red.

La respuesta de los internautas

La ciberguerra entre netciudadanos y autoridades represivas se basa en la eficacidad de las armas puestas a disposición de cada uno: sistemas de filtrado y vigilancia cada vez más competentes contra la encriptación de los e-mails, así como proxies y herramientas para evadir la censura cada vez más sofisticados (Tor, los VPN, Psiphon, UltraReach, etc.). Estas tecnologías se han desarrollado gracias a la solidaridad de netciudadanos del mundo entero. Miles de iraníes usan, por ejemplo, proxies destinados a los internautas chinos.

Las presiones internacionales también cuentan. Los intereses geoestratégicos de las grandes potencias también se expresan en la Web. En enero de 2010 Estados Unidos elevó la libertad de expresión en Internet a la categoría de prioridad, por encima de su política exterior. Queda ver cómo el país aplicará esa estrategia en sus relaciones exteriores y cuál será la reacción de los países concernidos.

Aislados, los internautas, los disidentes y los blogueros son vulnerables. Por lo tanto, empiezan a reunirse en asociaciones o en función de las luchas que desean emprender. Así nacieron una asociación de blogueros rusos y otra de marroquíes, grupos de internautas bielorrusos que lanzan campañas contra las decisiones del gobierno, otro de blogueros egipcios movilizados contra la tortura o el coste de la vida, y también internautas chinos que organizan cibermovimientos a favor de los manifestantes iraníes en Twitter. Ya sean causas nacionales o mundiales, sus luchas tienen resonancia y definirán el rostro que la Internet tendrá mañana. La resistencia se organiza.

Los enemigos de la Internet 2010

La lista de los enemigos de la Internet establecida por Reporteros sin Fronteras reúne de nuevo este año a los principales países que violan de la libertad de expresión en la Web: Arabia Saudí, Birmania, China, Corea del Norte, Cuba, Egipto, Irán, Uzbekistán, Siria, Túnez, Turkmenistán, Vietnam.

Algunos de estos países buscan impedir a toda costa que sus ciudadanos tengan acceso a Internet : Birmania, Corea del Norte, Cuba y Turkmenistán. En otros, los obstáculos técnicos y financieros se conjugan con el control de Estado y la existencia de un Intranet muy limitado. Cortes de la Red o disminución de la velocidad son moneda corriente en épocas de disturbios. Arabia Saudí y Uzbekistán optan por un filtrado masivo e incitan a sus internautas a la autocensura. China, Egipto, Túnez y Vietnam apuestan por una estrategia de desarrollo de infraestructura con un objetivo económico, pero controlando siempre de cerca el contenido político y social (los sistemas de filtrado chinos y tunecinos son cada vez más sofisticados), mostrando así una gran intolerancia de las voces críticas. La grave crisis interna vivida por Irán desde hace meses hace caer en su trampa a los netciudadanos y a los nuevos medios de comunicación, convertidos a su vez en enemigos del régimen.

Entre los “países bajo vigilancia” se encuentran algunas democracias. Australia, por la próxima implantación de un sistema avanzado de filtrado de la Web, y Corea del Sur, donde leyes muy estrictas controlan a los internautas, cuestionando su anonimato e incitando a la autocensura.

Turquía y Rusia también están en la lista de “países bajo vigilancia”. En Rusia, después del control ejercido por el Kremlin sobre la mayoría de los medios de comunicación, la Internet se ha convertido en el espacio más libre de intercambio de información. Mas su independencia está amenazada por arrestos y persecuciones a blogueros, así como por bloqueos de sitios “extremistas” que no siempre lo son. La propaganda del régimen está cada vez más presente en la Red. Existe un verdadero riesgo de que la Internet se convierta en una herramienta de control político.

En Turquía, los temas tabús giran principalmente en torno a Ataturk, el ejército, la cuestión de las minorías (kurda y armenia principalmente) y la dignidad de la Nación. Por esa razón, miles de sitios como YouTube, están bloqueados, lo que suscita protestas. Los blogueros e internautas que se expresan libremente sobre esos temas se exponen a represalias, sobre todo judiciales.

Otros países, entre los que se encuentran los Emiratos Árabes Unidos, Bielorrusia y Tailandia, siguen en la lista de los “países bajo vigilancia”; deberán progresar para no estar en la de “Enemigos de la Internet”: Tailandia, por abusos relacionados con el crimen de ofensa, los Emiratos Árabes Unidos a causa de la consolidación del filtrado. Por su parte, el presidente bielorruso acaba de firmar en decreto que regula la Web y atenta contra la libertad, y que entrará en vigor en el verano, unos meses antes de las elecciones.

Lucie Morillon
Responsable del Despacho Nuevos Medios de Comunicación

Jean-François Julliard
Secretario General


Una replica al año no hace daño> Industrias culturales

En uno de los 4 cursos del doctorado, nos han propuesto una dinámica interesante que involucra a 4 integrantes. El primero expone a por lo menos dos autores. El segundo hace la réplica a los autores. El tercero toma la minuta. El cuarto modera. Todos los demás participan en el debate. Pues bien a mi me toco replicar y aquí les pongo la mia en torno al tema de la industria creativa como engaño de masas y su relacion con el Internet. Espero no les disguste. Cualquier comentario será bienvenido.

Saludos

Abraham

San Xbal.01.04.09

 

La industria cultural estadounidense, japonesa y ahora china siempre ha inculcado a sus consumidores globales su ideología, su visión, su política.  El uso de su tecnología y su integración a la vida cotidiana,  es un ejemplo de manifiesto el poder que tiene la industria cultural para imponer ideas, estilos de vida, fundadas en una interpretación pesimista de la Ilustración, a la civilización técnica y a la cultura del sistema en donde Los productos que la industria cultural ofrece son producidos sin pensar en las necesidades sociales que puedan tener éstos, su creación obedece a razones del tipo económico”.

 

Me pregunto, si cuando hablamos de una pujante industria cultural, nos referimos a la fundación o conservación los periódicos nacionales, de exitosas producciones cinematográficas, de pujantes cadenas televisoras, de fuertes cadenas de radio y la naciente industria internet (donde muchos son consumidores y productores), y todos ellos medios de comunicación abiertos algún nivel de debate, a la experimentación, al prestigioso o desprestigios intercambios de ideas y producción intelectual

 

Lo anterior es una verdad a medias. En el presente difícilmente la sociedad cree  que los  medios masivos de comunicación coinciden con una variada y prospera vida intelectual estructurada alrededor de una universidad virtual y teledirigida recién fundada, >> No olvidemos que la escuela crítica en la que se dan todos estos movimientos también se interesa por lo que ella denomina la “industria del conocimiento” que hace referencia a las entidades relativas a la producción del conocimiento (por ejemplo las universidades), que han pasado a ser estructuras autónomas de nuestra sociedad. Su autonomía les ha permitido extender su mandato original. Se han convertido en estructuras opresoras interesadas en extender su influencia por toda la sociedad. de un programa de computo en línea  que reduzca la corrupción,

 
Las industrias culturales en menor o mayor medida son arropadas (o permitidas) a la presencia de una burguesía acaudalada y posicionada políticamente,  y por supuesto de una mentalidad dispuesta a sostener (económicamente) esta excepcional concentración de energía intelectual y promueve las condiciones de consumidores y consumidoras así como productores y productoras las cuales aparecen como esclavas de la totalidad y de la ideología, conformadas y movidas por un sistema abstracto y poco entendible.

 

Sobre las industrias culturales en internet se suma a estas formas de uniformización totalizante de la «cultura». Yo soy  testigo de una síntesis mas de esta larga cadena de industrias culturales, ahora concentradas en espacios electrónicos y redes de telecomunicación, en el sentido de su existencia se explican ahora desde términos tecnológicos, de innumerables lugares de la red en donde se crean las mismas necesidades, en donde la porquería es producida deliberadamente y las mismas necesidades son satisfechas con bienes estándares” (166). Pero en donde también se da la crisis parciales de las gigantescas empresas de comunicación y se abren  pequeños negocios de productores y productoras de cultura autónomos en el campo de los nuevos medios de comunicación, la moda, el diseño gráfico, la cultura popular

 

Los que hacemos estudios dentro de la red de internet, tenemos por delante el reto de explicar las razones por las que los interlocutores crean “espacios públicos de replica” en donde exponen necesidades y luego producen benefactores, gadgets y servicios. Dos ejemplos son YouTube y los Blogs. YouTube es un simple depositorio de videos, en donde se almacenan filmaciones que envían los cibernautas sobre temas de la vida cotidiana, de sus necesidades e  intereses afectivos, intelectuales. Participan en la red desde la mas sencilla actividades económicas y políticas hasta la más seria disertación intelectual. Son felices sabiendo que las entradas a sus videos sobrepasen las 1000 entradas. YouTube es una más, de las miles ventanas en internet en donde se expone producciones independientes de personas como tu y como yo, fuera de las políticas editoriales, ideales políticos, intereses creados de las cadenas televisoras que por tercer año consecutivo publica más horas de video (y entrenamiento)  que todas las cadenas norteamericanas juntas.

 

O bien, que decir de los blogs (acaso el nacimiento de una fuga industrial de la cultura y de la creatividad). El blog está ocupando los espacios que los diarios nacionales ocuparon durante décadas. Así tenemos que el sencillo e inofensivo blog  están llenando los lugares de opinión pública que están dejando los diarios estatales en Norteamérica tras su desaparición tras la más reciente crisis económica, ya sea porque no son rentables, y porque ya no crean opinión. Hoy en día la moda en la red es alimentar con ideas, reflexiones y opiniones  la vorágine de bitácoras electrónicas escritas por gente como tu y como yo. En estos dos ejemplos, se da la pseudoindividualizacion que constituye la premisa indispensable del control… y permite pensar a los individuos en la red como simples puntos de cruces de las tendencias  universales y nada más. Pero las industrias culturales clásicas ¿se quedaran sin hacer nada? La respuesta es no. Los periódicos contraatacan al comprar los derechos de publicar en sus espacios electrónicos, el blog del editorialista mas importante o de influencia, y con ello el individuo es dirigido y absorbido, por una selección de especialistas y por cazadores de talento, así de sencillo se termina la carrera autónoma del bloguero al momento que le pone precio a su experiencia.  Lo anterior quiero considerarlos como  hechos que afianza la crítica hacia la denominada ” industria de la cultura”, en la cual debemos de lanzar una crítica a las estructuras racionalizadas y burocratizadas (como por ejemplo las cadenas de televisión y radio, diarios e internet) que controlan a la cultura contemporánea. 

 

Pero la industria cultural de internet no se queda en la red, sino trasciende a la maquina, en este caso es el sujeto común y corriente que usa su celular conectado a la red de internet, el cual establece contactos en cualquier momento y según el comercial te la telefónica te permite acceder a difundir sus ideas, te ofrece ser libre,  rápido, oportuno, informado, testigo y cercano. Aquí es que la mentira se oferta y a desilusión de concreta.

 

La masa no cae en cuenta que el acceso y el pago de una renta no lo hará ser libre, ni rápido, ni testigo y menos cercano. El usuario no es capaz de abrir y cerrar el círculo vicioso infinito de la promesa, que proyecta un deseo y lo mantiene atrapado en una forma de dependencia improductiva. La tecnología internet se une al núcleo de la idea de industria cultural como instrumento del engaño de masas.  Simplemente el usuario en la red observa y accede  a  cierto tipo de narrativa,  íntimamente ligada al diario, al cine, a la televisión, y ahora al blog, al podcast, al video, mientas los creadores de la industria cultural sobre la red de internet se transforma rápidamente en una manera más de entretenimiento y pretendiendo ser la primera y  la única forma.

 

Sin duda los sujetos en la red de internet tienen mucho que ver con las ideas establecidas en el texto sobre la dominación, la supresión de la razón crítica y el constante afán de enriquecerse a través del servicio y la conectividad el cual consolida al grupo de  «masa engañada» convirtiendo a ésta en una víctima pasiva, heterodeterminada, engañada y esclavizada al pago de una renta por el acceso a la red.

 

Bien, si nuestra preocupación por la industria de la cultura refleja más nuestro interés por el concepto marxista de “superestructura” que por los elementos económicos que la rodeaban,  es necesario investigar y explicar las fuerzas irracionales que frenan y postergan la crisis capitalista y las aun posibles revoluciones proletaria (si es que esto es posible). Cómo leer en estos tiempos las claves de la sociedad contemporánea que frente a la debilidad de la familia tradicional y la escuela  como lugar de socialización del individuo, ante el mantenido papel que le hemos depositado a la industria cultural cuya función es mantener el control social y político, cultivando el conformismo y la fuga de la realidad de las clases trabajadoras, intelectuales, gobernantes, etcétera.

 

Podremos constar  y coincidir que la industria cultural  se constituyo y permanece hoy en día como la maquinaria industrial que media entre la producción y el consumo, y además es en donde otros sectores de la economía industrial, difunden sus valores burgueses y de supremacía (cítese TELMEX, LAS compañías de cable, LA TELEFONICAS CELULARES, etc.) , aun sobre  cualquier construcción alternativa (por ejemplo la construcción de conocimiento por medio de las redes sociales), estaremos hablando y siendo testigos de cómo la industria cultural produce lo que convencionalmente se ha denominado una “cultura de masas”, definida como una cultura manipulada, falsa, no espontánea y según yo opuesta a la verdad o al deber ser., y que  fortalece el hecho de  una promesa permanentemente repetida y continuamente insatisfecha: «La industria cultural defrauda continuamente a sus consumidores respecto de aquello que continuamente les promete»

 

Y entonces me pregunto, de nuevo y por última vez,  si nos tendremos que  preocupar por la manipulación de verdades  y de deber ser que se presenten como falsedades y modas ofrecidos por las industrias culturales. Lo pienso como un conjunto pre empaquetado de ideas producidas en masa y divulgadas a las masas por los medios de comunicación e interacción humana, como son la red de internet, acompañadas de todas las clásicas industrias culturales.

 

Si somos atentos, podremos ver en cualquier lugar y momento, la forma en que nos acorralan o muestran los estilos de vida, entre ellos los arraigados en el consumo productos, la obtención de títulos y/o prestigio, de conectividad sin límites, y de servicios nos han ofrecido un mundo de falsas necesidades estrechamente conectadas con la industria cultural monopólica. Quizá no nos quede más que comparar entre el viejo ejemplo sobre cómo es que la libertad se restringe a elegir entre diferentes marcas de lo mismo o entre partidos políticos casi idénticos; vs la nula oferta de espacios para la denuncia sistemática de una sociedad injusta o las teorías y formas políticas realmente alternativas.

 

Soy consciente de que no tardaran muchos años en que las viejas y  nuevas industrias (las que se adaptan en el internet)  sea el vehículo de propaganda ideológica, emblemas patrióticos, de iconos visuales de dudosas y ocultas motivaciones políticas. Se puede ver claramente como la industria cultural, que según Horkheimer y Adorno, producen la “cultura de masas” caracterizada por ser una cultura manipulada, falsa, no espontánea, opuesta a la verdad.

 

Pronto las producciones realizadas desde tu celular conectado a internet serán y publicadas en un podcast serán tan o más  impactantes que la saga de Harry Potter, y se cumplirá Horkheimer y Adorno propusieron, será (y lo son ya) la manera que tienen para lograr sus increíbles ganancias (en este caso las telefónicas)


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