EL ESPEJO DIGITAL
Por Abba
CAPITULO DOS
EL MISMO DIA TERCERO
DEL OTRO LADO DEL CHAT
12:43 A.M. – 3 de Julio – COMENCHILADAS en su oficina de trabajo, en la ciudad de La Habana, Cuba.
COMENCHILADAS es una hermosa joven, salerosa, mulata de ojos verdes, busto pequeño y amplias cadera, piernas fuertes, dorso firme como el hierro, cabello rizado con unos cuantos cabellos rubios como trigal en el campo, dientes blancos como la azúcar de su isla, labios carnoso y muy, muy habanera. Ella es una chica de 24 años, la cual no podía dar crédito a la foto que veía en el Blog de Ion, en esa mañana soleada, húmeda y calurosa en la Habana. Desde su equipo de cómputo con procesaros Pentium 3, acceso a la red de cómputo Estatal de Cuba, ella podía acceder a algunos sitios de Internet desde su lugar de trabajo. Por fortuna su actividad laboral le permitía acceder por lo menos un par de horas al Internet. Desde ese limitado acceso, ella podía chatear con amigos de algunos países del largo y enredado mundo. Las políticas de conexión a Internet en la isla cubana eran muy estrictas y no a todos los ciudadanos se les permitía esos privilegios. Sin embargo, ella era una de esas privilegiadas que desde su discreto trabajo en la agencia de viaje. Se le permitía conectarse todos los días un par de horas a la red global y el resto del día tener acceso a la red local cubana. Esas dos horas ella las aprovechaba al máximo para hacer su trabajo de acceder a los portales electrónico de apartado de vuelos de avión, reservaciones de hoteles, realizar las transacciones bancarias y el resto del tiempo podía entrar a consultar las portadas de algunos periódicos de México, España, Francia, además de sus secciones de caricaturas que tanto “le encantaban”, y que explicaban de forma muy rápida la vida política de las naciones de las que procedían “las monadas”, forma en la que ella llamaba a las caricaturas políticas. Sin duda ella deseaba que en el Grandma aparecieran la acida crítica que los moneros o caricaturistas hacían a sus clases políticas en México, Francia o Norteamérica. No se perdía sobre todo la página del Monero José Hernández, que retrataba como nadie la realidad política de esas elecciones en México del 2006. Sus dedos escribían automáticamente http://www.monerohernandez.com.mx/ y habría el siempre fresco cartón del día, el cual era más fresco que la ración de pan que le daban en la tienda estatal todos los jueves. Y es que con el poco tiempo del Internet no tenía mucho tiempo de leer las largas editoriales y a los articulistas de los periodos online de México, sin embargo Hernandez siempre le regalaba con un cartón un resumen del clima político. No existía nada más rico en el mundo como el criticar al régimen en turno. Además como eficiente cubana le daba tiempo de leer los Blogs de sus amigos en varias partes del mundo y en especial los de sus amigos mexicanos como lo son Ion, Abba, Chilango y Bite. Ella aspiraba, como lo hizo unos años después fundar su itinerante, picoso, y trasgresor blog PUNTO W, un blog escrito desde Cuba en el cual empezó a escribir sobre la vida cotidiana en la isla, cosa que incomodo mucho al régimen castrista, pero eso es tema de otro capítulo, y otra historia. En ese momento COMENCHILADAS solo se daba tiempo para intercambiar unas ideas y platicar brevemente por Chat con algunos de sus amigos regados por todo el mundo, algunos que había conocido en persona, pero la gran mayoría que había conocido en la red de Internet y que hacían que la isla no fuera tan limitante, ya que para ella el Internet era una real posibilidad de brincar la natural frontera oceánica que le impedía ir a tierra continental y la ideológica frontera política que le impedía usar su tiempo en lo que le quisiera.
Y tal fue el caso esa mañana, ya que el teclear el sitio http://ion.blog.com observo la foto de su encantador e inolvidable amigo Mexicano Ion, el cual aparecía más muerto que un magnate capitalista en la plaza de la revolución.
Lo ultimo que pudo hacer antes que el sistema la sacara del Internet fue conectarse al Messenger y enviarle un corto mensaje a Chilango. Seguramente le alcanzo en tiempo para escribir uno o dos mensajes para informarles a sus amigos lo que había en foto que ella observo desde la isla, antes de que el sistema de computo de Cuba la desconectara.
En efecto, pocos segundos después de que envío los mensajes a Chilango el sistema la expulso. Apenas se cerro el sistema COMENCHILADAS pudo hacer es copiar de la foto en un diskette de ¾. Aunque el copiado tardo más de lo que deseaba, ya que era sumamente lento, mucha más que una guagua en carretera. Ella esperó pacientemente a que la copia terminara. Sacó el disco de la computadora y lo guardo en la bolsa de pan en la que todos los días llevaban su desayuno al trabajo, por supuesto asegurándose que ningún otro ciudadano la hubiera visto. Rápidamente le pidió a Lucecita, su compañera de trabajo, que le sustituyera o que le inventara algo al compañero supervisor. Sin esperar que Lucecita le respondiera, agarro sus cosas, entre ellas su bolsa de pan y salio de la oficina. Ese día, era tan soleado y caluroso que tenía unas ganas locas de quitarse los zapatos y correr a casa. Por suerte observó cómo venia el Camello color rosa oxidado repleto de cubanos, el cual estaba parqueando frente del Capitolio de la Habana. Corrió tanto que apenas con aire en los pulmones, pudo subirse a empujones al camello a unos segundos de que arrancara. Dentro de él, el sopor del calor se hacía aun más insoportable la respiración que de costumbre. Los sudores y los olores eran tan viejos y húmedos como la Habana misma, pero una vez que ese trailer trasnformado en Camello se puso en movimiento, el aire que entraba por las ventanas sin cristal hizo que un frescor entrara y el calor desapareciera. Veinticuatro pararas y dos horas y media después bajo del camello entre empujones y pisotones. Al gritar el anuncio de su bajada, decenas de piropos no se dejaron de escuchar. Después de caminar 7 largas cuadras en 40 minutos hasta el departamento de sus padres, entró a su habitación, prendió la computadora que le regaló Ion hacía más de 6 años, cuando lo conoció en las playas de Varadero. Metió el diskette y abrió el archivo que contenía la foto que descargo del Internet. Sin duda era Ion, era el cuerpo de Ion y ampliando la imagen pudo ver los ojos cafés que apuntaban una mirada perdida hacia la sombra de la muerte. Algo que no dejo dudas fue el tatuaje que portaba en su antebrazo derecho. Eran las alas de ángel que observaban contrastantes con el pálido de su cuerpo debido a la falta de circulación. Ese tatuaje era idéntico que COMENCHILADAS tenía ubicado en el mismo lugar, en su antebrazo izquierdo. Esos dos tatuajes, el de Ion y el de COMENCHILAS fueron hechos el mismo día, el día después que hicieron el amor durante toda la noche, arrullados por las playas mexicanas de Cancún hace 7 años y dos semanas después de conocerse en México y que al juntar los antebrazos se dibujaba la espalda divina de un arcángel. El arcángel que cuido sus noches, sus tardes y sus días de amor, solo se reaparecía cuando sus cuerpos se juntaban. Siempre después de hacer el amor quedaban tendidos en la cama, juntaban sus brazos y estrechaban sus manos, solo entonces las dos mitades, las dos alas de angeles coincidían y dibujaban el arcángel de su amor.
A Ion lo había conocido en un cibercafé, cuando ella trataba de enviar un mensaje a otro amigo Mexicano. Sin embargo esa tarde conocería a Ion, un mexicano que parecía extranjero en su propio país. Lo que mas le atrajo de Ion fue su mirada perdida, triste y vacía. Ion sin embargo le atrajo el salero de COMENCHILADAS. Tan solo 10 minutos después de haber estado codo a codo en el cibercafé, ya que les había tocado rentar equipos de computo contiguos, y después de haberse volteado a ver mas de 20 veces, Ion se atrevió a invitarla a tomar un refresco. Ella acepto sin hacer mas preguntas y no solo eso tomaron un refresco, si no que comieron, cenaron y desayunaron juntos ya que no pudieron dejar de platicar y de observarse el uno al otro. Ion quedo atrapado en sus los ojos verdes de ella, y ella quedo atrapada en los ojos cafés de Ion, sus manos delgadas y morenas, y por supuesto del sabor único y picante de un platillo desconocido para ella, las Enchiladas verdes con pollo, grandes aros de cebolla, queso y crema, que comió, ceno y desayuno tras una tarde, noche y madrugada de platica. De ahí su mote, el cual Ion le impuso. Para él, ella seria la COMENCHILADAS, y ese seria el NIC que ella adoptaría dentro de la red. Después de esa velada, nunca más se separaron durante dos inolvidables semanas en Cancún. La ultima noche, antes de que COMENCHILADAS regresara a la Habana, Ion le propuso amarse durante toda la noche. Y así fue. Ion y COMENCHILADAS se citaron en el cuarto de hotel y se entregaron en cuerpo y alma, el uno al otro. De madrugada Ion la despertó y le pidió que la acompañara. Después de caminar por más de 20 minutos en la hermosa playa del caribe, llegaron a unos bungalós, en donde se anunciaba en letras enormes: “SE HACEN TATUAJES ARTISTICOS Y COSMICOS”. Ion le propuso a COMENCHILADAS hacerse un par de alas de ángel. Un ala en su antebrazo y la otra en la de ella. Después 45 minutos salieron agarrados de la mano, caminaron por la playa y esperaron el amanecer. Con las manos cruzadas, los antebrazos se unían y juntos completaban el par de alas de un ángel. La única forma de ver ese par de alas seria que se juntaran y estrecharan sus manos y sus antebrazos.
Las alas se juntaron nuevamente un año despues, solo que ahora en la playa de Varadero, cuando Ion visito a COMENCHILADAS y entre otras cosas, le llevo una blanca y hermosa Mac con la cual tendrían un contacto más cercano a pesar de la distancia. Cinco años después COMENCHILADAS sobre esa misma Mac, observaba como la pareja de alas se separaban para siempre. Observó y acarició una vez más el ala de su propio antebrazo, comparó la de la foto en el pálido antebrazo de Ion, vio que correspondían, confirmando así la veracidad de la foto. Cerro la imagen, se recostó en su cama, y lloró toda una tarde y su noche. Al profundo dolor que experimentó no lo podía comparar con alguno similar. Simplemente una corazonada le decía que nunca mas estrecharía la mano, ni el ala de su mexicano y chiapaneco amor, Ion.
CAPITULO UNO
DIA TERCERO
BLOGUEANDO
6:15 A.M – 3 de Julio 2006 -Casa de los papas de Ion, en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.
>>>loguin: julieta
>>>password: *********
- Carambas ya es hora de cambiar esta maldita contraseña de acceso a mis cuentas en Internet. No entiendo por qué aunque pasen los años, no dejo de teclear el nombre de Julieta en forma automática por todos lados, ya sea al abrir mi perfil en la computadora, al entrar a mi cuenta bancaria por Internet, o al acceder a mi cuenta de chat. – fue lo que pensó en esa nublada y fría mañana Santiago en voz alta, al escribir en nombre de su único gran amor, Julieta, una vez más en la pantalla de plasma de 13 pulgadas de su nueva tablet (computadora portátil).
Y es que Santiago lo primero que hacia al llegar a San Cristóbal de las Casas era conectarse a Internet vía modem. La irracional acción de conectarse a Internet representaba ya una rutinaria obsesión en su joven vida la cual se acentuaba con los años. Le angustiaba no saber que pasa en la red, angustia que se le notaba en las uñas mordidas de sus delgados dedos. Y es que a su corta edad ya experimentaba una temprana e incontrolable adicción por estar siempre ocupado dentro de la red; la cual acompañaba casi siempre con una Coca-Cola de lata, la sangre vital de los programadores, según sabia que sucedía en las salas de programación de las empresas norteamericanas de software. Sus quehaceres en la red se diversificaban en acomodar sus correos de una bandeja a otra acomodándolos por temas, fecha o grupos de trabajo o bien poniendo en orden sus ficheros y fotos en su blog personal el cual ya contaba en solo un año con más de 450,000 entradas de todas partes del mundo. También se distraía corrigiendo debugs de sus creaciones de código libre o bien podía pasarse horas enteras programando algún sitio Web de algún escritor español, músico chileno o cocinero norteamericano los cuales le pagaban por mantener sus sitios actualizados a cambio de libros, discos y recetas o cajas de galletas, y en algunos de los casos, alguna remuneración en dólares o bien alguna vez al año recibir vía postal algún delicatese de ultra mar de la vieja España, o una caja de vino chileno o en el peor de los casos algún equipo electrónico de Norteamérica. Pero aún el colmo de colmo era que cuando Santiago quería fugarse del mundo real, éste se quedaba mirando por horas la pantalla de su computadora y para matar el tiempo se permitía crear y destruir bases de datos relacionales mientras que alguien interesante aparecía en su lista de contactos del chat, solo con el afán de intercambiar cualquier tipo de mensaje de texto o multimedia en la red. Si ése alguien era Ion que se conectaba al Internet desde alguna parte de México, de Inglaterra o el mundo, entonces las horas podían pasar deliciosamente, ya sea platicando con él o robándole alguna respuesta a alguna duda informática a su querido primo, al cual había visto conectado apenas un par de veces en el último mes de Junio.
Sin embargo esa mañana la rutina cambio y antes de conectarse, prefirió quedarse un largo rato platicando con una persona de carne y hueso. Acompañado de una deliciosa y aromática taza de café chiapaneco platico un largo tiempo con su tía Madelina, mamá de Ion.
Y es que esa mañana en cuanto Santiago bajo del camión foráneo de primera clase que lo transportó toda la noche desde México D.F, y aun adormilado por el incomodo viaje, salio de la estación y después de comprarse un atole de arroz del puesto callejero ubicado en la esquina de la central camionera, agarro camino por las solitarias y en esa mañana mojados callejones de San Cristóbal. Calles llenas de neblina desde la salida de la pequeña terminal de camión hasta la gran y vieja casona del siglo XVIII en el centro de la ciudad, propiedad de sus tíos mediante herencia de tres generaciones de san cristobalenses que tenían como descendencia más joven a Ion y sus tres hermanas Claudia, Berenice y Sofía. Por esas calles observo un grupo de turistas despistados los cuales buscaban la dirección de un hospedaje económico. Calles más adelante un grupo de mujeres mayores que seguramente irían a la catedral de San Cristóbal a misa de 6 de la mañana. Nada cambiaba en la ciudad de su infancia. Eran otras personas quizás, pero hacían las mismas cosas de siempre. No faltaban en la calles mujeres trabajadoras del municipio que limpiaban las angostas y resbaladizas banquetas de la ciudad. Ni tampoco los muchachos que caminaban con sendas mochilas hacia la secundaria. Mujeres indígenas que caminaban hacia las puertas de los hoteles con el fin de vender sus artesanías a los turistas que salían esa mañana rumbo a Palenque, Comitán, Montebello, Chamula o Tenejapa. Gente joven y vieja que se dirigía a su trabajo de todos los días con la simple rutina acuestas, esa que hace que toda la vida sea tranquila y sin sobresalto. Observo como siempre a los indigentes que dormían en los resquicios de los portones de las viejas construcciones de la Ciudad Real. Al caminar por las calles Santiago sintió de pronto una profunda nostalgia. Observo que aunque nada cambiaba en la ciudad en la que creció, la gente que observaba en la calle era diferente, no reconoció a nadie, no estaban ni sus amigos, ni sus conocidos y entonces se sintió extraño y extranjero en la misma ciudad en la que creció. Se consoló pensando que sus conocidos seguramente habían cambiado o de hábitos o de ciudad.
Sus pasos lo llevaron a casa. A la vieja, enorme, cuadrada casa de sus tíos, que también fue suya desde los 8 años, momento en que su orfandad le regalo el amor de una nueva familia, la que sus tíos Carlos y Madelina le ofrecieron de forma generosa.
Al avistar el portón corrió como cuando niño y brinco para jalar una rama del viejo perón que se asomaba por el resquicio del jardín. Esa mañana fría y lluviosa toco el timbre y no dejo de jalar el cordón que tocaba la enorme campana de cobre que retumbaba en el jardín de la casa, avisando la llegada de un familiar o conocido. Y es que solo ellos, los familiares y conocidos, sabían de la existencia de esa reliquia de cobre de 300 años. Su timbrar en los más resientes años solo representaba la llegada de Ion o de Santiago que llegaban de visita a San Cristóbal. La suma del timbre y la campana hizo que abriera el grueso portón de madera de caoba chiapaneca tallada con hermosas flores y mariposas. Santiago colocó en el suelo su mochila en la cual siempre guardaba su computadora portátil, y en cuanto el portón de madera se abrió se asomo la siempre presencia de su tía Madelina a la cual le brindo un fuerte, largo y entrañable abrazo, envuelto entre pésame, cariño y lagrimas al volver a verla. Madelina lo vio, no pudo retener el las lagrimas en sus ojos y en medio del abrazo se soltó a llorar como una niña perdida en el mercado. Sus lágrimas escurrieron sus pálidas y arrugadas mejillas, cayendo por su cuello de croche blanco hecho por ella misma y el cual contrastaba por su absoluto luto negro. El abrazo fue la fusión de dos tiempos y dos modas, un luto absoluto de algodón teñido de negro con las pastillas de pigmento natural que vendían las tiendas de tela del centro de San Cristóbal y que Madelina portaba en su viejo y delgado cuerpo, el cual estrecho sin reservas al del joven Santiago el cual vestía esa mañana un rompevientos naranja con amarillo dos tallas mas grande que su propio tamaño, un pantalón de explorador color caqui de mil bolsas y sus botas de montaña traídas Inglaterra que siempre usaba desde que se las regalo Ion en su ultimo cumpleaños.
Los dos entraron a la casa y Santiago hizo lo posible para que su tía no se estacionara a platicar en la sala, en la cual colgaban además de los retratos de casi todos los familiares, grandes y viejos espejos en donde el reflejo se veía desgastado y opaco, enmarcados en madera tallada y pintada de dorado colgados casi de techo a piso, desde los cuales Santiago experimentaba miedo desde niño por dos motivos: el primero es que en ellos las personas se veían de arriba abajo y ese simple hecho le daba nauseas, y la segunda es que los espejos estaban empotrados en unos marcos tan gruesos, rococó y antiguos que las personas que se reflejaban en ellos se veían decrepitas y difusas como si a quien estuviera viendo fueran a ellos mismos tras el cristal en un ataúd. Así que fue que prefirió atravesar rápidamente la sala y entrar a la calientita cocina de la casa. Una vez dentro de esa enorme cocina en donde su tía tenía sobre la mesa las planchas de hierro apiladas unas con otras. Ese hecho no significaba que otra cosa sino que pronto ahumaría los las piernas de cerdo que todos los años preparaba desde el mes de Agosto para la tradicional venta de piernas ahumadas de navidad. Y es que no había piernas ahumadas más famosas que los de Madelina en San Cristóbal. Santiago aun recordaba los mas bellos momentos de su infancia, cuando él y si primo Ion salían a repartirlas por todas las casas de San Cristóbal. Y es que todos esperaban cenar en navidad una deliciosa pierna ahumada de Madelina, acompañados por vinos espumosos, tamales, sopa de pan y algún guisado de temporada. En esas épocas, Ion y Santiago se dedicaban todas las tardes y todo el día del Sábado y Domingo a repartir, uno a uno, las piernas ahumadas. Y es que a cada casa que llegaban, las amas de casa coletas, los pasaban y además de pagarles, les regalaban dulces. Además si tenían suerte, podrían convivir con las jóvenes que habitaban la casa y que no veían más que en las misas de domingo o en los días de feria. Además de que Ion y Santiago eran chicos muy serios y guapos, las familias coletas los querían mucho por se chicos serios, trabajadores, estudiosos, obedientes, en resumen eran chicos de bien, de buena familia y sobretodo buenos católicos. Eso permitía que los dejaran platicar largo y tendido con las chicas más jóvenes de las familias. Ellos dos, solían salir de cada una de las casas, con una gran bolsa de papel estraza con de dulces, y en sus bolsillos notas de cariño de esas niñas que los esperaban ver en ese día y que seria lo mas cerca y privado que estarían de ellos en todo el año. Y es que para ellos las chicas eran todo o casi todo.
Después de recordar feliz ese momento de su infancia Santiago regreso de sus mas bellos recuerdos de infancia a una apesarada realidad. Ante una taza de aromatizante café chiapaneco, Santiago y Madelina entraron inmediatamente a la plática. Él con los ojos rojos tras una larga noche en camión, se quito la gorra de los yanquis de Nueva York propiedad de Ion, el cual había olvidado el año pasado en su la habitación y que Santiago tomo para usarlo y esperar que la inteligencia de su primo se le pegara. En el instante mismo en que soltó la gorra sobre la mesa, levanto su mirada para ver el rostro de su tía, y entonces observo que ella también tenía los ojos rojos, solo que eran por haberle llorado toda la noche a su esposo. Lo primero que le pregunto Santiago fue cómo es que aconteció la muerte del tío Carlos, papá de Ion, evento el cual trasformaría para siempre el atuendo, el carácter y el rostro de la tía Madelina, que desde esa mañana portaría el luto como solo las mujeres coletas lo podrían llevar. Santiago nunca había caído en cuenta de la palidez de su tía, la cual se acentuó mas con el negro absoluto que vestía, y que la hacia ver impactante y solemne. Su rostro sin una gota de maquillaje la hacia ver mayor, y la tristeza de sus ojos claros no se le borraría en muchos años adelante.
Antes de platicarle cómo es que murió el tío Carlos, Madelina no pudo evitar esa arraigada tradición de ofrecer a sus seres queridos la atención de un delicioso desayuno. Siempre lo hacia, y esa mañana no seria la acepción aun y cuando tuviera en las espaldas la muerte de Carlos su esposo, su querido esposo. Después de unos sorbos al café negro, dulce y oloroso Santiago recibió de su querida tía un esplendido desayuno casero, el cual solo lo podría comparar con los desayunos de su mamá Celia, hermana de Madelina, le daba todas las mañanas antes de ir a la escuela, antes de los 8 años. El desayuno de esa mañana fue unos soberbios huevos revueltos, acompañados de un delicioso chorizo coleto que su tía hacia desde hace más de 40 años. Ese chorizo represento la envidia culinaria de todos los familiares y vecinos del barrio de la Merced en San Cristóbal.
Así que el desayuno estuvo compuesto por el delicioso café recién molido de los altos de Chiapas y la tristeza que esa mañana cargaba a cuestas su tía por la muerte de Carlos, el único y amado novio, acompañante y esposo de Madelina. Además el desayuno se envolvió ese día por un concentrado olor a flores de todo tipo, pero en especial por las 60 docenas de cartuchos de alcatraces o flor de muerto como se conoce en San Cristóbal, que se apilaban en la cocina de la casa y que su tía había ido a comprar al mercado esa madrugada. Los alcatraces serian la forma mas amorosa para despedir al tío Carlos, y que adornarían toda la casa en los rezos de esa mañana, los acompañarían a la misa de cuerpo presente en la catedral, sobre la carroza que trasladaría el cuerpo por las calles de San Cristóbal, para terminar al medio día con el entierro de su cansado cuerpo en el panteón de la ciudad.
El tío Carlos descansaría para siempre en ese mismísimo e histórico panteón de San Cristóbal en donde Santiago y Ion se pusieron su primera borrachera adolescentes en la madrugada del 2 de Noviembre de 1984, el día de todos los santos, mejor conocidos por todos como el día de muerto. Ese mismo panteón que guardaban los restos de tu mamá Celia, su papá Mingo, su abuela Mati, su abuelo José, su tatarabuela Josefina, y a la mamá de su tatarabuela Maruca, dueña de la casa en donde la murió el tío Carlos, Josefina, Jose, Mati, Mingo, Celia. A todos ellos siempre los visitaron la familia, y como un rito que atrae a las generaciones, tíos, primos, nietos, todos visitaban a sus muertos el 2 de noviembre de todos loa años, además de los días de su nacimiento y muerte.
Entre la plática, la tristeza y el hambre, Santiago se atraganto con el desayuno y terminado esté, le pidió a su tía unos minutos para descansar, bañarse y conectarse a Internet. Su hambre se acumuló tras sus primeros 6 meses de estudios en la ciudad de México y sobrevivir apenas de la miserable beca que el gobierno puntualmente le daba todos lo meses y que él completaba con trabajos eventuales o la venta de pequeños sistemas computacionales que le pedían amigos y profesores de la carrera. Esa hambre se le acentuó tras haber sufrido un incomodo trajín después de una cada vez más corta travesía por autobús entre México y San Cristóbal el cual pasaba por el flamante, impresionantemente y largo puente Chiapas y la profunda depresión que salvaba el siempre prometido puente San Cristóbal que une a Tuxtla y San Cristóbal y que había sido inaugurado unos días antes por el mismísimo presidente de la republica y que le evito para siempre el martirio de pasar por la curvilínea carretera panamericana de mas de 368 curvas entre la capital política y la capital cultural del estado de Chiapas, el cual le provocaba nauseas acompañado de vomito siempre que regresaba a casa de su tía .
Después de entregarle unos camotes poblanos a su tía y darle un beso, Santiago subió al cuarto de Ion, desempolvó y prendió la vieja computadora casi en automático para realizar la conexión a Internet vía modem, y con ello intento ponerse al corriente después de nueve horas de estar desconectado de la red.
- Bien es hora de entrar al correo, “descargar” las fotos de la cámara digital, entrar al Chat y quizás actualizar el Blog – pensaba ahora en voz baja.
Santiago tenía un sobrenombre en la red. Su sobrenombre lo selecciono a la segunda semana de vivir en la Ciudad de México. Su NIC o sobrenombre es “Chilango” y lo selecciono después de su primera borrachera, en donde sus amigos no lo bajaban de Chapitas, mote de cariño que algunos habitantes de la Ciudad de México le dan a las personas que proceden o nacen en Chiapas, así que en venganza cultural, Santiago adoptaría en la red de Internet el nombre de Chilango, por supuesto en muestra de reciproco cariño a sus entrañables amigos de la Ciudad de México.
Cuando vio que la vieja computadora (un equipo de cómputo después de 3 años ya se puede considerar así) de Ion se trababa y tardaba en encender, decidió abrir su mochila de viaje y sacar su nueva computadora PC portátil la cual le había costado exactamente el valor de su vieja computadora portátil más un trabajo de animación y multimedia realizada en Flash Macromedia realizado como un trabajo extraescolar a su profesor de matemáticas de la facultad de ingeniería en donde estudiaba desde hace un año. A pesar que le alcanzaba perfectamente para tener una portátil a su gusto, Santiago no entendía por que prefería comprarse, casi en forma compulsiva, otra PC con más potencia en lugar de una encantadora y atractiva Mac como la de su primo Ion, las cuales son tan hermosas, delgadas y pálidas como su amada Julieta.
Chilango: pues que onda, Ion esta presumiendo su nueva cámara digital, las fotos del país en el que esta, o no me digas que ya tiene novia nueva o qué onda??……………….
COMENCHILADAS: Puta madre estoy helada, coño ve la foto .. entra……
De forma veloz Santiago abrió el explorador de Microsoft y escribió la dirección http del sitio electrónico de su primo Ion. Después de escribir http://ion.blog.com y esperar unos pocos minutos, vio como el sitio fue abriendo y poco a poco una foto fue descargándose lentamente desde la red. Las descarga fue dibujando una foto de de arriba abajo, y una vez que la foto termino de descargar lo primero que sintió fueron unas nauseas enormes, quería regresar los huevos con chorizo coleto, los tres tamales de chipilin, el pancito coleto y el café y el atole agrio que tu tía Madelina le dio de desayunar. Quedo petrificado al ver una foto en el Blog de Ion, comprendió la prisa de COMENCHILADAS
En la página personal de Ion aparecía una foto digital tétrica y quizás hasta macabra. Era el mismo y querido primo Ion asesinado, con su clásica camiseta de Ximian llena de sangre, su inconfundible pantalón de mezclilla desfajado, y su rostro color pálido muerte. Su cuerpo estaba sobre una silla de madera, y a sus pies su mochila abierta con su Mac completamente rota, desmembrada y con los elementos electrónicos como el disco duro, las memorias y la tarjeta madre regados por todo el suelo. Una foto que solo tenía apenas 2 minutos de haber sido actualizada y debajo se leía una leyenda, al pie de foto que decía:
Ha muerto el último de los hacker, yes the network is save.
Santiago no pudo controlarlo, su mano empezó a temblar, su quijada se paralizó, sus parpados no podían cerrarse y su mirada se clavó en la pantalla de plasma, la lengua la sintió dormida, y después de unos segundos sintió un fuerte dolor en el estomago, todo lo que desayuno regresaba y el vomito salio directamente de su boca al teclado de su nueva portátil.
-Dios mió que fue lo que paso, no puede ser, no, no es una mala broma, es un montaje esa foto, no lo creo, no puede ser…. – se repetía una y otra vez Santiago.
Al mismo tiempo que apretaba la tecla f5 con la cual pretendía refrescar la página electrónica en búsqueda que la foto desapareciera pensando que fuera una mala broma; simplemente no pudo. La foto es real, tan real como lo podía ser una imagen transportada por miles de bites mediante la red de Internet desde el servidor de Ion en un webhosting en Miami y sostenida en por la energía eléctrica que alimentaba el equipo de computo
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Muy Interesante !
Algunas cosas mas que otras, pero como todo lector en espera de captar la escencia y el mensaje que el autor desea expresar.
Me gusta la idea de conocer cosas de Chiapas mediante tu novela, sin embargo deseo comer mas de ti mediante la novela.
Mucho exito amigo mio !
Tito.. ahora hasta escribes. pero n mates a ION.. mejor mata a otro.. por ejemplo a Larry.. ese ya es un ser viejo.. saludos y nos seguimos leyendo..
interesante, cuando publicas la continuación??,
Ok !
fe de erratas, era conocer mas de ti, no comer mas de ti !
Muchos saludos.
Tus lectores ya esamos esperando la segunda parte !
saludos.
Pobre Tia sufriendo la muerte de su marido y ahora se va a infartar cuando sepa que su hijo se murio.
y esos weyes que quieren demostrar publicando la escena del crimen.
Buen inicio, buena conbinacion entre el trama y un poco de cultura.
P.D. nada mas necesita una depuradita en el texto.
Abraham, por si te interesa contactar un corrector de estilo con experiencia, comunícate conmigo.
regere2002@hotmail.com
Deplorable….simplemente deplorable!!!
Hola !
buena tu historia
bye
esperamos la segunda parte
ok??
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Si, una apasionante, cachonda y cibernetica historia de amor, en la que refleja como es que la tecnologia se transforma en el hogar en que se construyen las historias de amor en este siglo XXI.
Me atrae la personalidad de la cubana, el sazón latino siempre sera unico, prefiero conocer su nombre de pila, su apodo me causa agruras.
Muchos saludos para ti Abrham !