Les deseo una feliz pascua, si esto es posible. Yo imagino que algunos de ustedes siguen en plena consternación por el caso Paullete, el cual se llevo a la tumba el escándalo PRI-PAN.
Quizá para distraerlos de tanto dolor, les compartiré 4 estilos de pasar la pascua, según mi experiencia y mis recuerdos.
El primer estilo lo recuerdo en mi infancia, cuando mi mamá nos invitaba a guardar un respeto a la semana, siendo serios, evitando escuchar el radio o prender la televisión y por supuesto evitar en lo posible jugar y gritar. Como pueden imaginar la pascua era el fin de esa seriedad que no comprendíamos del todo y que realmente nos aburría.
El segundo estilo fue en mi adolescencia, cuando en familia salíamos a los ritos católicos de la semana, algunos que otros vías crucis y peregrinaciones de la lamentación en las iglesias próximas de nuestra colonia.
El tercer estilo, ya en plena juventud fueron las entrañabilisisismas semanas santas con los Dominicos. Semanas santas en donde, perteneciendo a un grupo de universitarios católicos, organizábamos retiros universitarios. Semanas de preparación y debates sobre la experiencia católica dentro de la universidad. Desacralización, reflexión, contemplación y cambio fueron los signos de esos momentos.
El cuarto estilo, lo divido para su explicación en dos momentos. El primero de descubrimiento con mi pareja. Un descubrimientos mutuos y con nuestro entorno. Conocer los rincones de Chiapas y nuestros propios rincones espirituales, creo fue el nido para recibir a Santiago. Hoy en día la pascua, este paso de un estado a otro, me es experimentado de formas inimaginables. Santiago todos los días nos lo recuerda. Su constante y agotador cambio, nos recuerda los propios.
A todos ustedes les deseo, en vedad, una pascua reveladora y de transito de un momento a otro. Así como el árbol de nuestro jardín, puedan dejar sus viejas hojas para recibir al follaje nuevo.
Un abrazo
Abraham
Sn.Xbal.04.04.20-10

