Hace días pensé como surgió mi afición a los equipos electrónicos, las computadoras, al internet, a vivir en la provincia mexicana y a los chilaquiles.
En una tarde de los 80´s a mis hermanos les compraron unos tenis americanos en Tepito (barrio en la ciudad de México en donde venden productos americanos de forma ilegal). Yo en uno de los puestos vi una caja, con botones y un reproductor de cintas (días después supe que era un walkman de primera generación). Yo le dije a mi papá – ¿me lo compras? y prometo ser bueno y bondadoso – Claro que uno promete cualquier cosa a los 9 años. Mi mamá en chinga pregunto el costo y grito un rotundo NO. Mi papá negocio una rebaja y en resumen, poseí el primer gadget de mi vida.
Una tarde de los 90, Angélica mi actual esposa, me comento – mi computadora hace algo raro, como que se traba, le echas un ojito – Yo en aquel momento era un cándido estudiante de ingeniería, estatus del que todos creen que puedes y debes reparar televisiones, planchas, contactos eléctricos y por supuestos computadoras. Pues como en ESIME vi mi primera computadora en el 5to semestre y textualmente solo la vi, fue un suficiente argumento para sentirme seguro y meterle mano a mi primera computadora. Por fortuna el error te lo indicaba en la pantalla y casi, casi también la solución. Esa tarde salí como un héroe informático y saque como recompensa una batería de besitos.
Una mañana, también de los 90, inicio una revolución en el Tecnológico de Monterrey – uno de mis trabajos más entrañablemente queridos- . Los más enterados salían y entraban todos excitados. A mi lugar llego uno de los técnicos de cómputo, abrió mi computadora NEXT – una computadora preciosa, negra, pantallononon- y le puso una tarjeta de red y un cable. Me instalo un exportador y me dijo a navegar, ha llegado internet al TEC. Yo en aquel momento no le di mucha importancia, pero cuando se la di. Huyyyy!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.
En los 70´s mi mamá nos llevaba muy seguido a Guadalajara a visitar la casa y la familia de mi tía María. Guardo en el recuerdo los viajes en autobús, la llegada de madrugada a la estación de camiones, y la forma en que mis primos iban por nosotros, pasaban por teleras, leche, huevo de rancho y unas bolsas de papel con aserrín y petróleo para calentar el boiler (me parece que les llamaban cargas). Llegando a la casa de mi tía, después de darnos unos besotes a todos nos hacia un desayuno primoroso. Lleno de provincia, comida diferente a la habitual, riquísima y recién hecha. Desde esos días ame lo que la provincia nos regalaba.
En los 70´s, 80´s y 90´s mi mamá nos hacía unos deliciosos chilaquiles verdes y rojos extra picantes – ahora que lo escribí mi baba empezó a producirse – Este peculiar platillo de tortilla frita, bañada con salsa y acompañada con queso, crema y cebolla, fue y es uno de los momentos más ricos de mis recuerdos. Mis hermanos salían y entraban de la casa ya que iban por los ingredientes de los chilaquiles y a punto de estos estuvieran, corrían a la panadería por uno bolillos recién horneados. En fin, quizá más que los recuerdos de los deliciosos chilaquiles, es por el significado que estos traen en el recuerdo familiar. Quizá, y solo quizá, siempre que alguno de mis hermanos coman en cualquier lugar unos chilaquiles, recordaran esas tardes de sábado en familia.

LA CHIVA SANTIAGO
Y todo esto por qué me preguntaran. Lo que pasa es que el Santiago esta haciéndose un insoportable aficionado a las chivas. Hace unos años su tío Alfonso le regalo su primera camisa chiva, y ahora todo en el mundo del futbol es chiva gol y chicharito – uno de los más recientes emblemas del equipo – luego hace un año un amigo, también llamado poncho, le trajo de mismísimo club una playera de las chivas. Ayer, encontramos en la tienda una súper camisa chiva (hasta a mi me encanto). Le pregunte a Santiago ¿te gusta? , y el no la soltó. Quizá estos eventos, uno tras otro, hacen hoy lo que seremos y recordaremos mañana.
¿Recueras cómo surgieron tus aficiones?
Abraham
SnXtobal.14.03.20-10
16.726328
-92.603389